Ir al contenido principal

Entradas

Selva Negra: Schauinslandbahn

Muy cerca de Friburgo se puede coger uno de los funiculares más largos de Alemania. Este sale de Horben, muy cerca de Friburgo (a 7 km en bici). La ascensión nos da una idea de porqué se le conoce como la selva negra, el tamaño y la frondosidad de sus bosques... Desde la cima, las vistas son alucinantes. Hay un mirador desde el que podrás ver la frontera con Francia en dirección oeste, y Suiza hacia el sur; así como algunos de los picos más altos d ela selva negra.   Se pueden hacer varios recorridos a pie señalizados, ver unas curiosas estatuas talladas en madera así como otras actividades como descenso en una especie de bici-patinetes sin pedales muy curiosos, esquí en invierno, etc. Os dejo con algunas imagenes más.  
Entradas recientes

Selva Negra: 8 razones por las que visitar Freiburg

1.- Su ubicación Freiburg es una ciudad donde disponer de buenas comunicaciones, todos los servicios y comodidas de una gran ciudad. Está situada en el corazón de la Selva Negra, con lo que al final de las calles, en la mayoría de los casos, el horizonte será verde. Está en Alemania, pero al sur y entre montañas y no a una gran altura sobre el nivel del mar, con lo que el clima es muy suave, similar al de Barcelona. 2.- Ecología A pesar de ser una ciudad grande, el centro es una zona peatonal en la que no pueden acceder coches. Las calles están muy limpias y los ciudadanos muy sensibilizados con el medio ambiente: aproximadamente el 50% de los votos va a parar al partido ecologista. Todo un ejemplo de ciudad sostenible. 3.- Zona peatonal Se puede pasear sin riesgo de ser atropellado por un coche por el bonito centro peatonal de Friburgo, ver tiendas, la catedral y el mercado a su alrededor o las antiguas puertas del casco antiguo. ¡Aunque ojo con los tranvías! 4.-

Cultura y tradición: el día del padre

La cultura capitalista y la tradición católica nos bombardean mediáticamente durante las últimas semanas con regalos para el día del Padre. Fiesta dedicada a que el padre de uno de los grandes revolucionarios de la historia antigua con ideas más que respetables, ha sido rentabilizada por los caudillos de la tradición y explotada por los de la cultura. Dentro de todas estas propuestas comerciales me he fijado en algunos “regalos” que nos vamos haciendo entre los hijos de esta sociedad: Los 560 consejeros ejecutivos de las empresas del Ibex que cotizan en bolsa ganaron una media de 2,3 millones de euros en 2010, “regalándose” un aumento del 64% de su sueldo en seis años. En su contra, el estado “regala” una pensión a una viuda de 9800€ al año, todo incluido. La misma, comenta que si no fuera por esto, sus nietos no comerían por la precaria situación de sus padres. Nuestro monarca jefe de estado se ha regalado una cinta de correr de 14.400€ (más que con lo que sobrevive la citada vi

El día del querer

Queremos a nuestra padre y a nuestra madre. Queremos a nuestros hermanos, si disponemos de ellos. Queremos a nuestros amigos. Queremos a la versión mejorada de nuestras parejas. Queremos novi@s y amantes. Queremos que nos llenen. Queremos huir de mi amante. Queremos cuerpazos y modelazos que alimenten nuestra autoestima. Queremos querernos más, para que nos quieran (follar) más. Queremos días especiales. Queremos regalos especiales. Queremos ropajes especiales. Queremos sentirnos especiales. Incluso serlo. Queremos gambas, trufas, nata, vino y cava. Queremos condones Bjursta y sonreir como en el anuncio erótico de la gran tienda de muebles sueca. Queremos salud y vida eterna. Queremos que nos den hipotecas, y poder pagarlas. Queremos alargarla para el coche de tus sueños y el sofá de piel blanca que no compraremos en la gran tienda de muebles sueca. Queremos San Valentín, el día del padre y de la madre, el vestido de Nochevieja y los regalos de Navidad. Queremos más tiempo li

Cortinas de humo

20:30h de la tarde, el bar del Jeque. Disfrutamos de nuestro derecho de reunión a pequeña escala en el bar de siempre. El bar ya no huele a humo, solo huele a fritanga y, a veces, a sudor y cerveza. A pesar de que es un sitio bastante elegante. Pichi Mayor (en adelante, PM) se queja de que le van a bajar el sueldo. Su jefe ha decidido formar una sociedad, por lo que sus trabajadores, en lugar de ser autónomos, pasarán a formar parte de su plantilla. Lógicamente, no quiere que sus trabajadores le salgan más caros, por lo que lo que les pagaba en bruto (y sus trabajadores pagaban sus impuestos de autónomos), se le tendrá que descontar el gasto de su contrato, seguridad social, vacaciones, etc. Es una afortunada mileurista que dice que si le pagan menos, dejará la empresa. Le aconsejamos que no lo deje, que aguante hasta que le salga otro trabajo, que estamos en crisis. El de las Voces dice que al menos trabaja de un trabajo “con lo suyo” (acorde a su formación). Este, después de

Día 2: Coliseo – Foro Romano – Circo Maximo – Boca de la verdad – Piazza Navona – Castillo San Angelo – Trastevere

Nos levantamos relativamente pronto, desayunamos en el buffet de hotel (clásico buffet desayuno de hotel) y partimos al Coliseo. Como somos grandes andadores y todo está a media hora andando, decidimos ir andando mapa en mano. Al llegar andando por una calle muy ancha, descubrimos el Coliseo de lejos. A medida que llegas andando y ves lo grandísimo que es, la de años que lleva en pié, imaginando la historia que esconde tras sus muros, descubres porque es una de las maravillas del mundo. Es alucinante. Ya en las puertas, vemos los clásicos buscavidas disfrazados de gladiadores que te cobran por hacerte fotos, estudiantes de turismo que intentan hacerte de guía por el Coliseo, y la cola. Este fin de semana coincidió que estaban en Roma dos amigos, Anabel y Carlos, y hacemos la visita conjunta al Coliseo. Sacamos un bono válido para la visita al Coliseo y el foro Romano. Charlamos un rato mientras vamos visitando el Coliseo y decidimos que nos veríamos para comer, para ir cada uno a

Día 1: Vaticano – Museos vaticanos - Piazza Spagna – Piazza Popolo – Fontana di Trevi - Trastevere

Llegamos un sábado por la mañana a Roma a primera hora. El vuelo, como es costumbre en los vuelos baratos, salió tempranísimo de Barcelona. El transporte del aeropuerto de Ciampino a la estación de tren de Termini se hace en tren que se puede coger directamente en el propio aeropuerto. Después de unos 30-40 minutos de trayecto en un tren que iba desierto, nos plantamos en la estación de Termini. Nuestro hotel estaba bastante cerca de la estación, por lo que en 15 minutos andando pudimos dejar las maletas y empezar a recorrer Roma. Por suerte, el hotel se alojaba al suroeste de la estación de Termini, ya que la zona del este de la estación tiene bastante mala fama (y bastante mala pinta…). Íbamos sin un plan previo, pero teníamos claro que queríamos visitar. Por miedo a las aglomeraciones, decidimos empezar por el Vaticano, ya que dicen que se forman grandes colas por el control de seguridad que hay para acceder. Llegar fue bastante sencillo, un bus de cerca del hotel nos dejaba en l